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abril 23, 2013

CÓMO ME CONVERTÍ EN LECTORA

Como hoy es el día del libro hoy tengo que hablar de libros, claro. A mi me a gustado siempre leer, desde enana, y gracias a dios no he perdido esta aficción con el tiempo. Todo lo contrario, la fiebre lectora aumenta con los años.


Desde pequeña tuve buena relación con los libros. Incluso antes de saber leer cogía los cuentos y contaba las historias por los dibujos que veía o me los aprendía cuando me los contaban mis padres. Y en cuanto aprendí a leer, devoraba todo libro que caía en mis manos. Supongo que mis padres tuvieron mucho que ver en esto, con los cuentos antes de dormir y los libros que nos leían mientras cenábamos. 


Recuerdo concretamente el cuento de "La pequeña bruja" (el de la foto), que mi madre nos leía incansablemente mientras yo tardaba dos horas en tragarme una bola perpetua de jamon de york. Debió acabar la mujer hartita de la pequeña bruja de las narices, pero a mi me encantaba.


La cosa siguió avanzando y me convertí en una pequeña friki de los libros llegando a límites insospechados. Para que os hagáis una idea, cuando íbamos a ferias del libro, cuesta Moyano o similares mis padres siempre me compraban un libro con la condición de no poder leerlo hasta llegar a casa porque si no, me lo terminaba en el coche en el camino de vuelta. Un caso, vamos. De esta época recuerdo grandes clásicos como "Jim Boton y Lucas el maquinista", "El pequeño vampiro", "Fray Perico y su borrico" o "El pirata Garrapata", lo que viene siendo las series azul y naranja del Barco de Vapor (¿Sigue existiendo "El Barco de Vapor?). También empecé a tirar por la poesía y me hice hiperfan de Gloria Fuertes. Hasta guardo con cariño un libro dedicado por ella!!!

Luego vino la época en que en el cole e instituto se empeñan en mandarte mierdos para leer y claro, consiguen que cualquier hijo de vecino le coja tirria a esto de la lectura. Sigo sin entender como pretenden que un chaval se aficcione a leer obligándole con "La Celestina" o "El Lazarillo de Tormes". Que si, que son grandes clásicos, pero cada cosa a su edad. Yo prefería ir a lo mio con otros clásicos como "La historia interminable". Pero el caso es que en mayor o menor medida he seguido leyendo y hoy en día sigo haciendolo con mucho gusto.

Toda esta andadura lectora me ha enseñado muchas cosas, y os las quiero contar:
- Leer es divertido pero tienes que leer lo que te gusta. 
- Con los libros ganas en cultura y aprendes cosas sin darte cuenta. Aunque sea para participar en un concurso de la tele, pero algo aprendes.
- Leer sirve para escribir mejor. Comprobado.
- Hay que ser ejemplo para los niños. Es verdad que no siempre es fácil pero tienen que familiarizarse con los libros desde enanos. Y no quiere decir que no hagan otra cosa. Hay tiempo para todo, y yo también jugué con videojuegos y con los amigos en el parque. No es incompatible.(no nos volvamos locos).
- Hay que leer por gusto y no por obligación.
- Si un libro no te gusta, lo dejas y ya está. No hay que sentirse mal por no terminar un libro.
- Los libros no se dejan excepto a gente de muuuucha confianza 

Me alegro de que mis padres me inculcaran este amor por los libros porque estoy segura de que ha sido todo mérito suyo. Espero saber hacerlo igual de bien que ellos cuando llegue mi descendencia y que compartan este gusto por la lectura. Para empezar, tengo varias cajas llenitas de esos libros que me encantaron cuando era enana, esperando para volver a ser leídos.




4 comentarios:

Ludovico dijo...

Estoy de acuerdo con todo pero, un detalle: Los padres tiene importancia, claro, pero ti tú no quieres leer ... pues eso.

Sigue leyendo. Y escribe más, que también es bonito.

Chari dijo...

Si sigue existiendo "El Barco de vapor".
Graciasd por la parte que nos toca y sigue así .

Pablo Prieto dijo...

Que viejo me has hecho!!! Y que recuerdos sister!

Anónimo dijo...

Llevaba mucho sin leer (tu blog), y mira tu por donde la primera entrada que me encuentro viene a decir que LEA MÁS! lo haré!
VESOS
Peich Grijander von Molino, tío de Chachi